
1. Estimulación de la serotonina
1-1. Beneficios sobre el estado de ánimo 1-2. Beneficios sobre el estrés y la ansiedad2. El sol como elemento reparador y prevención de enfermedades de la piel
2-1. Regeneración de la piel 2-2. Prevención de ciertas enfermedades de la piel 2-3. El sol, precursor de grandes antioxidantes3. El sol y los beneficios de la “vitamina” D
3-1. La salud ósea 3-2. Regulación del sistema inmunológico 3-3. La prevención de enfermedades4. El sol aumenta la energía y la vitalidad
4-1. Concentración mejorada 4-2. Fatiga reducida5. La luz solar y la regulación del reloj interno del cuerpo
5-1. Mejora de la calidad del sueño6. Los peligros de la larga exposición al sol
6-1.Golpe de sol 6-2. Envejecimiento de la piel 6-3. ¿Cómo protegerse de los peligros del sol?La última palabra
1. Estimulación de la serotonina
El sol desempeña un papel crucial en la producción de serotonina, un neurotransmisor esencial para nuestro bienestar general. Una exposición moderada al sol puede tener un impacto positivo en nuestro estado de ánimo, apetito, reducción del estrés y la ansiedad, fortaleciendo nuestra salud mental.
Varios estudios han confirmado que la exposición a la luz solar puede mejorar el estado de ánimo y reducir los síntomas de la depresión e inflamación. Numerosas investigaciones han demostrado que tan solo 30 minutos diarios de exposición solar pueden aliviar los síntomas de la depresión en personas con trastornos estacionales. En resumen, la exposición solar puede mejorar significativamente el estado de ánimo y la salud mental en general.
1-1. Beneficios sobre el estado de ánimo:
La luz solar está estrechamente vinculada al ritmo circadiano, indicándole al cuerpo que es de día, manteniéndonos activos y promoviendo la producción de serotonina, el neurotransmisor asociado con la felicidad. La falta o reducción de horas de luz solar puede alterar el ritmo circadiano, conduciendo a un Trastorno Afectivo Estacional (TAE), especialmente común en estaciones más frías como el otoño y el invierno. Una solución efectiva puede ser el uso de lámparas SAD para compensar la falta de luminosidad y exposición a la luz natural, incluyendo la radiación infrarroja (IR).

1-2. Beneficios sobre el estrés y la ansiedad:
La serotonina desempeña un papel crucial en la regulación del estrés y la ansiedad. Por lo tanto, una exposición moderada a la luz solar puede ayudar a reducir el estrés y promover la relajación al disminuir los niveles de cortisol, una hormona que nuestro cuerpo secreta en situaciones de estrés.
2. El sol como elemento reparador y prevención de enfermedades de la piel.
A menudo percibido como un enemigo de nuestra piel debido a los riesgos asociados con una exposición excesiva, como quemaduras solares y envejecimiento prematuro, es importante reconocer también los efectos beneficiosos del sol en nuestra piel, siempre que seamos prudentes y nos expongamos de manera moderada y segura.
2-1. Regeneración de la piel
La exposición al sol, a través de los rayos UV, estimula la producción de colágeno y elastina, lo que favorece la regeneración celular y contribuye así a una piel más firme y radiante. Al estimular la circulación sanguínea en nuestra piel, favorece el suministro de nutrientes y oxígeno a las células de la piel. Esto permite acelerar el proceso de regeneración y reparación de las células dañadas.
Como beneficio adicional, y si se practica con moderación, la exposición al sol ayuda a ralentizar el proceso de envejecimiento de la piel.
2-2. Prevención de ciertas enfermedades de la piel.
Algunos estudios han demostrado que el sol puede ayudar a prevenir o mejorar determinadas enfermedades de la piel, como la psoriasis o el eczema. Este concepto se llama Helioterapia.
Las personas que padecen psoriasis, una afección inflamatoria crónica de la piel, ven reducidos sus síntomas. Aquellos afectados por otras afecciones de la piel, como eczema, dermatitis atópica o incluso vitíligo, ven sus síntomas aliviados gracias a la regulación del sistema inmunológico y la mejora de la flora cutánea.
Sigue siendo fundamental seguir siempre las recomendaciones de protección solar y consultar a un profesional de la salud para determinar la duración y frecuencia de exposición óptimas para su tipo de piel y necesidades específicas. Lo que funciona para una persona no necesariamente funcionará para otra.

2-3. El sol, precursor de grandes antioxidantes.
La melatonina y la melanina son 2 potentes antioxidantes que fabricamos gracias a los UV del sol. Quien dijo que los UV eran malos? Solo la melatonina sirve para el sueño y la melanina para broncear! Seria una visión muy reduccionista de nuestra parte aunque muchos profesionales creen que así es. Ambas moléculas tienen un gran poder de regulación y reducción de los radicales libres contribuyendo a un equilibrio perfecto en nuestro cuerpo y evitando aparición de enfermedades modernas.

3. El sol y los beneficios de la “vitamina” D
Esta vitamina o mejor dicho hormona es esencial para mantener nuestra salud general, favorece la salud ósea, la regulación de nuestro sistema inmunológico y la prevención de determinadas enfermedades. Descubramos cómo la “vitamina” D y la exposición al sol están estrechamente relacionadas.
3-1. La salud ósea
La “vitamina” D es esencial para la absorción de calcio y fósforo. Por tanto, la exposición regular al sol ayuda a prevenir problemas óseos, como la osteoporosis. En adultos fortalece la densidad ósea y es fundamental en niños. De hecho, una deficiencia de “vitamina” D en los niños puede provocar raquitismo, una enfermedad caracterizada por un desarrollo anormal de los huesos y retrasos en el crecimiento.

3-2. Regulación del sistema inmunológico.
La “vitamina” D también juega un papel importante en la regulación de nuestro sistema inmunológico. Ayuda a mantener el equilibrio entre las respuestas inmunes innatas y adaptativas, contribuyendo así a la defensa de nuestro cuerpo contra infecciones y enfermedades.
Los estudios han demostrado que la deficiencia de “vitamina” D puede debilitar nuestro sistema inmunológico y aumentar nuestra susceptibilidad a infecciones virales y bacterianas. La exposición moderada al sol es, por tanto, una forma natural y eficaz de fortalecer nuestra inmunidad.
3-3. La prevención de enfermedades
“La vitamina” D también podría ayudar a prevenir determinadas enfermedades. Las investigaciones sugieren que niveles suficientes de “vitamina” D pueden reducir el riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple y la diabetes tipo 1. Además, la “vitamina” D también puede desempeñar un papel en la prevención de ciertos tipos de cáncer (fuente).
4. El sol aumenta la energía y la vitalidad.
El sol, además de sus efectos beneficiosos sobre la piel y la producción de “vitamina” D, también puede ayudar a aumentar nuestra energía y vitalidad. De hecho, la exposición a la luz solar puede mejorar nuestra concentración y reducir la fatiga, lo que puede ayudarnos a sentirnos más enérgicos y vibrantes en nuestra vida diaria.
4-1. Concentración mejorada.
Exponerse a la luz solar, especialmente por la mañana, puede tener un impacto positivo en la capacidad de concentración y el rendimiento cognitivo.
Serotonina, un neurotransmisor que desempeña un papel importante en la regulación del estado de ánimo, el apetito y el sueño. El mal humor, la alimentación y el sueño tienen un impacto directo en nuestra capacidad de concentración.

4-2. Fatiga reducida
La luz del sol también puede ayudar a reducir la fatiga y proporcionar un impulso de energía.
La luz solar natural estimula la producción de melatonina, la hormona del sueño, al regular nuestro reloj biológico. La exposición regular al sol por la mañana puede ayudar a regular nuestro ciclo de sueño-vigilia y mejorar la calidad de nuestro sueño. Un sueño de mejor calidad generalmente resulta en una reducción de la fatiga y niveles más altos de energía durante el día. También la exposición a luz Roja e IR del sol participa en el buen funcionamiento de nuestras mitocondrias generando así mas ATP (energía) y agua metabólica dentro de nuestras células.

5. La luz solar y la regulación del reloj interno del cuerpo.
Nuestro reloj interno, también conocido como reloj biológico o ritmo circadiano, es un sistema interno que regula nuestros ciclos de sueño y vigilia durante un período de 24 horas.
La luz solar juega un papel esencial en la sincronización de este reloj interno, influyendo en la producción de determinadas hormonas, enzimas y neurotransmisores, como la melatonina y la serotonina. Echemos un vistazo más de cerca a cómo la luz solar puede mejorar la calidad de nuestro sueño al regular nuestro reloj biológico.
5-1. Mejora de la calidad del sueño.
La exposición a la luz solar natural, especialmente por la mañana, tiene un impacto significativo en la calidad de nuestro sueño. De hecho, la luz solar influye en la producción de melatonina, la hormona del sueño, responsable de regular nuestro ciclo diurno/nocturno. Gracias a los rayos UV (tan temido por la mayoría), el triptófano (Amino acido) se convierte en Serotonina la cual se convertirá en melatonina por la noche! La melatonina es producida por nuestro organismo en respuesta a la reducción de la luz al final del día y alcanza su máximo durante la noche, favoreciendo así el conciliar el sueño y el sueño profundo.
Ojo que la mínima exposición a luz artificial (blanca) puede causar impactos importantes sobre la activación de la melatonina y por ende el sueño y la salud en general.

6. Los peligros de la larga exposición al sol.
Si bien la exposición moderada al sol puede brindar muchos beneficios para nuestra salud y bienestar, la exposición excesiva y prolongada presenta riesgos importantes para nuestra piel, esto se debe a los rayos UV y AZUL.
¿Quién no se ha arrepentido alguna vez de permanecer demasiado tiempo al sol?
6-1. Golpe de sol.
La exposición prolongada al sol puede provocar quemaduras solares, que no sólo son dolorosas sino también perjudiciales para nuestra piel. Pueden dañar la piel, en casos raros, de forma irreversible.

6-2. Envejecimiento de la piel.
La larga exposición al sol puede acelerar el envejecimiento de la piel, provocando arrugas, manchas y flacidez de la piel. Este envejecimiento se explica por el daño causado a las fibras de colágeno y elastina que, como su nombre indica, permite la elasticidad de la piel.
Sin embargo, cuidado con no alejarse tanto del sol queriendo minimizar el envejecimiento de la piel, ¡sería un gran error! Primero, exponiéndose de manera inteligente no debería aparecer ningún daño, al contrario, y segundo, al querer “cuidar su piel” terminará por descuidar de las cosas mas importantes que no se ven como su sistema inmune, hormonal, etc.
6-3 ¿Cómo protegerse de los peligros del sol?
Para protegerse eficazmente de los peligros asociados a la exposición al sol, es fundamental respetar las siguientes recomendaciones:

- Evite la exposición prolongada al sol durante las horas más intensas, generalmente entre las 10 a. m. y las 4 p. m., cuando los rayos UV son más fuertes.
- Use ropa protectora, como camisas de manga larga, pantalones y sombreros de ala ancha, y gafas de sol para proteger sus ojos.
- Busque sombra siempre que sea posible, especialmente durante las horas más soleadas del día.
- Preste atención al reflejo del sol en el agua, la arena y la nieve, que pueden aumentar la intensidad de los rayos UV.
- En caso de exposición prolongada y obligatoria (actividad profesional), aplique un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (SPF) de al menos 30 en todas las áreas expuestas de la piel, reaplicando cada dos horas o después de nadar y sudar. Sin embargo es importante saber que además de tener compuestos inorgánicos los cuales serán absorbidos por la piel, el protector solar filtra principalmente los UV tipo B (los que penetran superficialmente la piel), los UV tipo A y los fotones AZULES no son filtrados generando danos importantes en las capas mas profundas sin sentir quemadura o síntomas de una sobre exposición! Por lo mismo, lo mejor será siempre medir su exposición y protegerse con ropa si es necesario.
- Cuide su alimentación y remplace las grasas vegetales (semillas principalmente) ricas en grasas poli-insaturadas muy inflamatorias e inestables por grasas saturadas e insaturadas (Aceite oliva, grasa animal, aceite coco).
- Entrene su cuerpo a la exposición regular desde el invierno aprovechando la baja altura del sol para que su cuerpo se vaya adaptándose a cada vez más mayor intensidad SIN nunca llegar a quemarse!
- Aproveche de la gran carga de fotones ROJOS e IR del amanecer los cuales ya prepararán su piel en recibir UV durante el día
- Exponerse al atardecer aprovechando de los fotones ROJOS e IR para activar el proceso de reparación causado por una exposición importante a los UV durante el día.
La última palabra.
El sol aporta muchos beneficios a nuestro organismo, como mejora del estado de ánimo, salud de la piel, producción de vitamina D, melanina y más, aumento de energía y mejor calidad del sueño. Sin embargo, es fundamental protegerse de los peligros de una exposición excesiva para aprovechar plenamente sus beneficios.